Forzoso o voluntario.

¿Qué es mejor?

 

 

 

“Vinieron los hombres con las mujeres, todos los generosos de corazón 35:22.

 

 

 

Moshé congregó a todos los miembros de Israel y después de enseñarles las leyes de Shabat, les confirió el privilegio de edificar el Mishkán (Tabernáculo). En la reunión, describió los materiales que se usarían para la construcción. Cuando el Pueblo escuchó que la Presencia Divina residiría en el Mishkán como una señal del perdón por el Pecado del Becerro de Oro, su júbilo fue indescriptible. Las donaciones de inmediato comenzaron a llegar: oro, plata, cobre, pieles, madera, aceite, cada uno de los integrantes se esmeraba en contribuir con sus objetos más valiosos. La motivación y el altruismo mostrados, revelaban el deseo sincero del donante de elevarse y unirse al Creador, esto enmendaba también el entusiasmo y fervor manifestados para construir el ídolo.[1]

 

Y vinieron los hombres con las mujeres; la palabra “al” significa “sobre” o “por encima”. ¿Por qué no dice “im”, que significa: junto con las mujeres? Según algunos comentaristas, la conjunción “al” viene a destacar el que los hombres fueron quienes tuvieron la iniciativa de traer sus objetos personales en pro de la construcción del Mishkán,  esto debido a que el Becerro de Oro había sido concebido por los hombres;[2] ellos tenían mayor necesidad de expiar su pecado por medio del Mishkán,[3] y por eso el versículo alude al hecho de que los hombres mostraron la necesidad de apresurarse a donar, mientras que las mujeres mostraron hacerlo solo por amor a la Mitzvá.[4]

 

Encontramos también la opinión de algunos exegetas quienes sostienen que, las mujeres ni bien escucharon que eran necesarios materiales preciosos para construir el Mishkán, de inmediato se quitaron sus joyas más preciadas y corrieron a ofrecerlas; mientras que en el penoso acto de la fundición del Becerro de Oro, se rehusaron a entregar sus joyas y los hombres tuvieron que arrebatárselas para formar el ídolo.[5]

 

          Cabe preguntar, en este caso, ¿Quiénes serán más meritorios? Los hombres tenían sobre sus hombros la responsabilidad de resarcir su error o las mujeres quienes actuaron sin compromiso. ¿Quién será más grande, aquel que tiene la obligación y cumple o el que no está obligado y lo hace por amor o convicción?

 

Cita el Talmud: Rab Yosef era ciego, él acostumbraba a decir que si viniera un Rab quién le comprobara que el invidente está exento de cumplir los preceptos, haría un día festivo para todos los sabios, ya que a su parecer, es más meritorio cumplir sin estar obligado que hacerlo como consecuencia de un mandato. Por lo tanto si existiese una atribución que lo liberara de la obligatoriedad de los preceptos, y aun así los cumpliera podría sentirse beneficiado de un nivel espiritual mayor que el de sus colegas. Sin embargo, cuando escuchó que la opinión de los sabios es diferente y ellos sostienen que: Es más meritorio quien cumple los preceptos estando obligado que quien los cumple voluntariamente, cambió de opinión y declaró que haría un día festivo cuando le comprueben lógicamente que el invidente está obligado al cumplimiento de los preceptos.[6]

 

A simple vista, la mayoría de nosotros pensaría que, alguien que efectúa un acto a voluntad en pro de una causa, debería ser más meritorio que quien está forzado a hacerlo, ¡es muy lógico! Nuestros Jajamim no lo ven desde esta perspectiva, ellos sostienen que, cuando una persona recibe una orden de un superior, la primera reacción es rechazar el mandato; porque la naturaleza del individuo tiende a rechazar más una obligación que proviene del exterior, lo que sería más aceptada si surgiera de su interior, o cuando el acto resulta optativo; el hecho de si quiero lo hago o no, serena el sentimiento de rechazo y esto permite someter a su personalidad, y así tendrá una resolución más objetiva. Por lo tanto, todo aquel que actúe como consecuencia de una orden, estará mostrando una grandeza personal mayor que la de aquel que lo hace a voluntad, ya que requirió de un gran esfuerzo para lograr dominar las fuerzas internas que le impedían realizar el acto.[7] En cambio, quien no está obligado, si desea no cumplir el mandato, no recibirá castigo por ello.[8]

 

Y no es que la Torá muestre preferencia hacia uno de los géneros, por el contrario, alaba enormemente la actitud de las mujeres; ellas ni siquiera requerían de arrepentimiento, mostraron una actitud justa y meritoria… los hombres, sin embargo, a través de su iniciativa y altruismo se convirtieron en Baalé Teshubá (persona arrepentida) y el Talmud declara que un Baal Teshubá, se encuentra en un lugar más alto, aún más que la persona considerada Tzadiká (Justa), por lo tanto, según esta opinión, los hombres se elevaron en esta ocasión, por encima de las mujeres.[9]

 

Algo que debe tomarse muy en cuenta: existen ciertas personas que son ordenadas a cumplir con algún requisito, y éstas en verdad, lo cumplen. Cuando la persona no tiene o no siente que percibe ningún beneficio por el cumplimiento de la orden, esta persona merece llamarse obediente, pues lo que hizo fue por una cuestión de fidelidad.

 

En cambio, hay quien se dispone a cumplir la orden (porque es obediente) y, luego de analizar detenidamente dicha orden, descubre que su cumplimiento le proporciona muchos y grandes beneficios, esta persona además de fiel, se constituirá en parte integrante de quien impartió la orden, pues estará plenamente convencida de que ésta solamente busca su beneficio, entonces la orden se llevará a cabo no nada más por querer acatarla, sino también por querer manifestar cariño y agradecimiento hacia su Superior.[10]

 

Conclusión: Ya sea hombre, mujer, anciano, joven, niño; todos recibimos la Torá en el Monte Sinaí. Todos fuimos ordenados a cumplir los preceptos descritos en la Torá. Es más meritorio quien está obligado y cumple que quien no lo está, Pues el que está obligado a realizar aquel precepto, tiene el poder para rectificar y corregir mediante sus acciones todo lo que necesite ser "arreglado" en el mundo, a diferencia de quien no ha recibido aquella orden. Al fin y al cabo, cuando ya se consideró todo. A Hashem hay que temer y a sus Mitzvot hay que cuidar. Pues ésa es toda la obligación de la persona.[11] Es por eso que debemos estar alegres y felices de haber sido ordenados en la Torá, con su Maravillosa y Piadosa Sabiduría Infinita, Hashem nos llenó de Mitzvot para poder mostrar por medio de su cumplimiento el amor, el agradecimiento y por ende, vivirá satisfecho, conforme y loará intensamente al Creador: Rabí Jananiá Ben Akashiá dijo: ‘El Santo, Bendito Es, deseó conferir gran favor sobre Israel. Él entregó a ellos la Torá y Mitzvot en abundante medida’.[12] © Musarito semanal

 

 

 

 

“El objetivo principal de la entrega de la Torá a Israel es que tenga confianza en Hashem... y la razón de esto es que lo más importante de todo es tener una confianza completa; y esto constituye la esencia de todas las Mitzvot”.[13]

 

 

 

 

 

 

DESCARGA ELMUSARITO SEMANALEN FORMATO PDF

 

 

Si deseas recibir esta publicación por correo electrónico, o hacer sugerencias envía un mail a: musarito.semanal@gmail.com O visita nuestro sitio: www.musarito.com

 

 

 

 

Horarios Cd. De México: Viernes de 24 de marzo 17

 

Encendido velas 6:31 Jizuk 6:19

 

Salida del sol: 6:36, Kriat Shemá 1°: 9:00, 2°: 9:36, Tefilá: 1°: 10:13, 2°: 10:37

 

Jatzot (medio día): 12:42, Fin Shabat: 7:34 Rabenu Tam: 8:01

 

 

 

Para Refuá Shelemá de: Ruth bat Victoria, Eliahu ben Esther, Yaacob ben Ruth, Rajel Jaya bat Adel Janom. Isaac Yitzjak ben Altún Antonia. Tinoket Violeta bat Debbie.

 

Leiluy Nishmat de: Yosef ben Elvira, Z”L Shajud Shaúl ben Boliza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] Or HaJaim.

 

[2] Pirkei deRabi Eliezer 44.

 

[3] Shemot Rabá 51:8

 

[4] Rab David Pinto

 

[5] Rambán.

 

[6] Kidushín 31a

 

[7] Baalé Hatosafot

 

[8] Abodá Zará 3a.

 

[9] Jidushé Harim

 

[10] Otzar Jaim; Ki Tabó

 

[11] Kohélet 12:13

 

[12] Macot 23b

 

[13] Comentario del Gaón Rabí Eliahu de Vilna sobre Mishlé 22:19

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© 2014. Musarito Semanal. Todos los derechos reservados.